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CIPARH Psicoterapia Terapia infantil, adolescente y familiar

TERAPIA INFANCIA Y ADOLESCENCIA

La terapia es un auténtico viaje de búsqueda de lo que realmente somos, de nuestra esencia, de lo que espontáneamente fuimos de niñ@s y de la forma en la que queremos vivir. La terapia es la relación en sí misma que se crea, dando permiso a la persona para expresar lo que siente, percibe, piensa, actúa y vive. Se desarrolla la toma de conciencia sobre quién se es y cómo quiere vivir su propia vida.

Al crecer, vamos utilizando máscaras y escudos que conforman diferentes roles que tenemos para relacionarnos. La esencia de la terapia en infancia y adolescencia es que la conciencia se activa en el momento, aquí y ahora, en el que se imitan, crean y desarrollan, tanto evolutiva como socialmente, las maneras de ser que van a marcar nuestra vida, los caracteres. Esta terapia facilita diferenciar lo que es espontáneo y auténtico del propio ser, de lo que no lo es y genera sufrimiento, en pleno desarrollo.

Siendo adultas/os llega un momento en la vida que sentimos dolor, porque hemos olvidado quienes somos de manera auténtica, creyendo que sólo somos nuestros personajes, las máscaras. En este momento de anhelo, insatisfacción, tristeza, desconexión, suele propiciar el comenzar el proceso terapéutico.

TERAPIA FAMILIAR
Una familia es un sistema que tiene personas y elementos que se relacionan entre ellos de una manera dinámica. Cada persona dentro de la familia tiene un rol, lo representa y se relaciona con las demás de una forma determinada.

La terapia familiar es el proceso en el que el sistema familiar y quienes la conforman se comprometen a tomar conciencia de sus roles, realizar cambios para mejorar su bienestar y las relaciones entre ellas. Se hace frente de esta manera a situaciones de crisis, a determinados problemas y vivencias de sufrimiento.

Se pretende poner conciencia cuáles son los aspectos que están provocando el malestar, para generar cambios que puedan llevar a un mayor equilibrio en la familia. Allí donde está el síntoma familiar que notifica el malestar, está la potencialidad de la familia para atravesarla.